Soy Rafael Orduz Medina, economista.
Llevo cuarenta años trabajando del lado del que decide: dirigiendo empresas, en el sector público y desde hace cuatro años como Chair de Vistage, acompañando a dueños de empresa en sus decisiones difíciles.
Hace unos meses empecé a preguntarme algo concreto: qué de todo esto que se dice sobre inteligencia artificial le sirve de verdad a una empresa mediana colombiana. No a una multinacional con equipo de tecnología. A una fábrica de cuarenta empleados en Duitama, a una distribuidora en Yumbo, a un negocio familiar que factura bien pero al que se le pierden las cosas.
Para responderme, decidí hacerlo en vez de opinarlo.
Cada semana tomo un problema real de una empresa —la cartera que no se cobra, el inventario que no se mueve, el comité del que nadie sale con una tarea escrita—, monto un sistema que lo resuelva, y lo muestro funcionando. Con la pantalla en vivo. Con los errores incluidos, que casi siempre son míos.
Lo que he aprendido en estos meses cabe en una frase: lo difícil nunca es la tecnología. Lo difícil es escribir con precisión qué es lo que uno quiere. Y eso no lo puede hacer la máquina.
Por eso todos estos casos tienen un freno: la máquina prepara y organiza; el dueño lee, decide y actúa. Ninguno de estos sistemas envía, firma ni compromete nada sin que una persona lo apruebe.
No soy desarrollador y no pretendo serlo. Uso las herramientas —Claude, n8n, y lo que haga falta— pero lo que aporto es otra cosa: saber cuál de los problemas de una empresa vale la pena resolver, y cuál es mejor dejar quieto.
Tengo 74 años y sigo aprendiendo todas las semanas. Eso, más que un dato biográfico, es el argumento.
Si quiere conversar, escríbame a rodina@mysmartbizai.com. Respondo personalmente.
Trabajo solo en lo que importa —el criterio, el diseño y la conversación con el dueño— y me apoyo en profesionales de confianza cuando un proyecto lo requiere.
Mi trayectoria completa está en LinkedIn.
Al montarla: use la misma plantilla que le arregló los márgenes en la portada, y el slug puede quedar como lo tenga hoy (/sobre-mi o similar) para no romper enlaces.
Y decida lo de los 74 años. Yo los dejaría.Si quieres contactarnos, pronto habilitaremos un formulario sencillo de contacto.
