Escriba su criterio antes de automatizar

Piense en una empresa de aseo en Medellín. La dueña abre una vacante de supervisora, llegan ochenta hojas de vida y alcanza a leer quince. Contrata a una persona que dura cinco semanas. Es uno de los casos que armamos en el canal.
Para que un agente de IA leyera las ochenta, lo primero no fue el agente. Fue una página donde la dueña escribió qué es requisito para el cargo y qué es apenas deseable. Le tomó una hora, y nunca la había escrito.
Esto se repite. Para ordenar el correo de un gerente hubo que escribir antes qué es urgente en su negocio, con nombre propio. Para revisar la deuda de una metalmecánica hubo que escribir antes sus reglas: qué banco no se toca, cuánto colchón de caja necesita. Al escribirlas, el dueño descubrió que su propia regla ya estaba incumplida.
El trabajo duro no es el agente. Es poner por escrito lo que usted sabe y nunca ha dicho. Si no lo puede escribir, la máquina no lo puede aplicar, y usted tampoco lo va a reconocer cuando lo tenga enfrente.
Guía: su página de criterio en cinco pasos
- Escoja una decisión que repite cada semana: a quién le cobra primero, qué pedido atiende antes, a quién le da crédito.
- Escriba los requisitos: lo que tiene que cumplirse sí o sí. No más de cinco.
- Escriba lo deseable: lo que suma pero no descarta. Separarlo de los requisitos es la mitad del trabajo.
- Escriba las excepciones con nombre propio: los clientes, proveedores o situaciones que usted trata distinto, y por qué.
- Póngala a prueba con tres casos de la semana pasada: si con su página otra persona hubiera decidido lo mismo que usted, está lista. Si no, le falta algo.
Esa página es lo que un agente de IA necesita para trabajar a su favor. Y es también lo que necesitaría una persona de su equipo para decidir en su nombre.
